|
"A fines de la década de los sesenta, el profesor Roger Sperry, de
California (Premio Nobel), anunció los resultados de sus estudios
sobre el área más evolucionada del cerebro, la corteza cerebral.
Los hallazgos iniciales de Sperry indicaban que los dos lados
(o hemisferios) de la corteza cerebral tienden a dividirse entre
ellos las principales funciones intelectuales. El hemisferio derecho
se presenta como dominante en los siguientes ámbitos intelectuales:
el ritmo, la percepción espacial, la gestalt (estructura total), la
imaginación, las ensoñaciones diurnas, el color y la dimensión. El
hemisferio izquierdo mostraba su preponderancia en una gama diferente,
pero no menos poderosa, de habilidades mentales: era verbal, lógico,
numérico, regía la secuencialidad, linealidad, análisis y
enumeraciones.
A esto siguieron las investigaciones de Ornstein, Zaidel, Bloch y otros
, que hanconfirmado estos hallazgos. Además, se ha descubierto también
que: aunque cada hemisferio es dominante en ciertas actividades, los
dos están básicamentecapacitados en todas las áreas y, de hecho, las
habilidades mentales identificadas porRoger Sperry se hayan
distribuidas por toda la corteza. Es decir, que la actual costumbre
de clasificar a las personas en función del predominio del hemisferio
izquierdo o del derecho es contraproducente. Tal y como lo expresó
Michael Bloch: “si nosotros mismos nos consideramos personas regidas
por el cerebro derecho o por el cerebro izquierdo, estamos limitando
nuestra capacidad para generarestrategias nuevas”.
|
Decir que uno no sirve para ejecutar una determinada habilidad mental
o que carece de ella no sólo no es verdad, sino que además revela que
hay una mala interpretación del concepto. Si efectivamente, uno es
flojo en alguna habilidad, la forma correcta de enunciarlo debe ser:
“todavía me falta cultivar la habilidad mental X”. La única barrera
para la expresión y aplicación de todas las habilidades mentales es el
desconocimiento de cual es la forma de acceder a ellas.
La gama de habilidades que están al alcance de todos nosotros incluye
las que anteriormente se solía atribuir tanto al hemisferio derecho
como al izquierdo:
Lenguaje: palabras, símbolos
Número
Lógica: Secuencia, enumeración, linealidad, análisis, tiempo,
asociación
Ritmo
Color
Imágenes: ensoñación y visualización
Percepción espacial: dimensión, Gestalt (totalidad)
El pensamiento irradiante y la cartografía mental tienen en cuenta
todos estos elementos.
PSICOLOGÍA DEL APRENDIZAJE – EL ACTO DE RECORDAR
La investigación ha demostrado que, durante el proceso de aprendizaje,
el cerebro humano recuerda principalmente lo siguiente:
- Temas referentes al comienzo del periodo de aprendizaje (“el efecto
de primacía”).
- Temas referentes al final del periodo de aprendizaje (“el efecto de
inmediatez”).
- Cualquier cosa o cosas asociadas a otras, o pautas ya archivadas, o
vinculadas conotros aspectos de lo que se está aprendiendo.
- Cualquier punto que esté acentuado por ser de algún modo único o
sobresaliente.
- Todo lo que llame fuertemente la atención a cualquiera de los cinco
sentidos.
- Todo aquello que sea de especial interés.
LA GESTALT – LA TOTALIDAD
|
El cerebro humano tiende a buscar tanto el patrón o diseño como la
terminación. Por ejemplo, la mayoría de las personas, al leer palabras
“uno, dos, tres...” tendrán que luchar con el impulso de añadir
“cuatro”. De la misma manera, si alguien te dice: “tengo que contarte
algo de lo más fascinante... ¿aahh!! Lo siento, pero es que me
comprometía no decírselo a nadie...”.
|
La estructura del mapa mental satisface esta tendencia, inherente en el
cerebro, a buscar la terminación. El mapa mental permite una secuencia
infinita de “tanteos” asociativos que investigan en extensión y en
profundidad cualquier idea o cuestión que pueda preocuparte.
EL CEREBRO COMO MECANISMO ASOCIATIVO DEL PENSAMIENTO IRRADIANTE
Este mecanismo sorprendente que es nuestro cerebro tiene cinco funcione
s principales: recepción, retención, análisis, emisión y control, que
explicamos de la siguiente manera:
RECEPCIÓN; cualquier cosa que incorporemos por cualquiera de nuestros
sentidos.
RETENCIÓN; corresponde a la memoria, que incluye la retentiva
(o capacidad de-almacenar información) y el recuerdo (la capacidad de
acceder a esa información almacenada).
ANÁLISIS; función que incluye el reconocimiento de pautas y el procesamiento de la información.
Emisión; cualquier forma de comunicación o acto creativo, incluso el
pensamiento.
CONTROL; referida a la totalidad de las funciones mentales y físicas.
Estas cinco categorías se refuerzan todas entre sí. Por ejemplo, es
más fácil recibir datos si uno está interesado y motivado, y si el
proceso de recepción es compatible con las funciones cerebrales.
Tras haber recibido la información de manera eficiente, es más fácil
retenerla y analizarla. A la inversa, una retención y un análisis
eficientes incrementarán nuestra capacidad de recibir información.
De modo similar, el análisis, que abarca una disposición compleja de
las tareas de procesamiento de la información, exige una capacidad
para retener (recordar y asociar) aquello que se ha recibido. Es obvio
que la calidad del análisis se verá afectada por nuestra capacidad
para recibir y retener la información. Estas tres funciones convergen en la cuarta, es decir, la emisión o
expresión, ya sea mediante el mapa mental, el discurso, el gesto u
otros recursos, de aquello que se ha recibido, retenido y analizado.
La quinta categoría, la de control, se refiere a la actividad general
del cerebro por la cual éste se constituye en “director” de todas
nuestras funciones mentales y físicas, incluyendo la salud general,
la actitud y las condiciones ambientales. Esta categoría es de
particular importancia porque una mente y un cuerpo sanos son
esenciales para que las cuatro funciones –recibir, retener, analizar
y emitir – puedan operar en la plenitud su potencial.
" (3)
3. Buzan, Tony (1996). El libro de los mapas mentales. Barcelona: Urano.
Revista Digital UMBRAL 2000 – No. 15 -–Mayo 2004 www.reduc.cl
|